
català - español
C/ Aníbal, 29, 1ºA · 07013 · Palma · Telèfon: 971 736951 · Fax: 971 221741 · podowen@teleline.es · www.podowen.com

Un juanete es una prominencia en el costado del pié, a la altura de la articulación del dedo gordo. El dedo gordo, en algunos casos, puede estar desviado hacia los dedos pequeños afectándose la posición de éstos.
CAUSAS DE LOS JUANETES
Generalmente existe una predisposición genética, heredándose el tipo de pié que predispone al juanete. Los pies planos o excesivamente flexibles son unos pies propensos a desarrollar juanetes u otras alteraciones. Otras causas pueden ser traumatismos, artritis reumatoide y enfermedades neurovasculares.
Además en pies con cierta predisposición, el zapato facilita el desarrollo del juanete, motivo por el que las mujeres debido al tipo de calzado que usan, sufren más de esta patología.
SINTOMAS DE LOS JUANETES
Muchas veces el dolor no se corresponde con la deformidad; juanetes prominentes pueden ser poco dolorosos y pequeñas deformidades pueden provocar dolores intensos.
Normalmente el dolor se desarrolla por roce del calzado que provoca enrojecimiento e inflamación y que puede terminar en una bursitis. Con el paso del tiempo el dolor se hace más intenso, dificultando el caminar o incluso el calzarse correctamente.

Los dedos en martillo, más frecuentes en el 2º y 3º, son dedos curvados en la articulación central. Si la curvatura es doble, central y distal, son dedos en garra.
La curvatura del dedo provoca mayor roce en el calzado, formándose un callo e inflamación consecuente. Es importante resaltar que en este caso el callo no es un problema de piel, sino que la piel se irrita por el hueso prominente que roza con el zapato.
CAUSAS DE LOS DEDOS EN MARTILLO
Los pies planos, pies cavos y pies muy flexibles predisponen a estos problemas. Otras causas son dedos excesivamente largos, artritis reumatoide y alteraciones neurovasculares.
Las mujeres padecen más probablemente por el tipo de calzado y por el uso de medias que comprimen los dedos.

Se trata de una alteración muy frecuente tanto en la población infantil como en los adultos, que ocurre cuando el borde de la uña se clava en la carne circundante. El dedo más afectado suele ser el dedo gordo.
CAUSAS DE LA ONICOCRIPTOSIS
Puede generarse por alteraciones congénitas en la curvatura de la uña, traumatismos, un corte inadecuado, calzado excesivamente estrecho o deformidades digitales como juanetes y dedos en martillo.
SINTOMAS DE LA ONICOCRIPTOSIS
La sintomatología varía desde dolores moderados hasta inflamación e infección con drenaje purulento.
TRATAMIENTOS PARA LA ONICOCRIPTOSIS
En los casos más moderados el podólogo tratará de reeducar la uña para que no se clave, pero en los más severos se opta por una solución definitiva, que consiste en una pequeña intervención quirúrgica que elimina únicamente el borde de la uña desde su nacimiento. De esta forma se evita que se vuelva a clavar.

En un gran porcentaje de los casos el dolor es debido a la tensión y/o inflamación de un ligamento que recorre la planta del pié desde los dedos hasta el talón. Este ligamento se llama Fascia Plantar.
Actividades como correr, estar mucho tiempo de pié o el aumento del peso pueden sobrecargar e inflamar la Fascia. Cambios en la forma de pisar por dolor de espalda, cadera o rodilla o un pié plano con arcos descendidos pueden también provocar el dolor. En las personas mayores la pérdida de grasa plantar también resulta determinante.
El dolor suele ser más frecuente en un solo talón, aunque puede afectar a los dos. Hombres y mujeres son igualmente propensos
La radiografía del talón puede presentar un espolón óseo en la zona donde la Fascia se inserta, aunque la mitad de los casos con dolor en el talón no tienen espolón y un 15
% de los adultos sin dolor de talón si tienen espolón.
No existe una relación directa entre tener un espolón y dolores de talón.
A continuación describimos las alteraciones más frecuentes para valorar lo que se considera normal o no.
PIE PLANO
En términos científicos se denomina pié pronado. Un cierto aplanamiento resulta normal pero un exceso puede dar lugar a problemas como juanetes o dolor de talón en adultos.
Normalmente el tipo de pié se hereda; es normal que los niños hasta los 4-5 años tengan un cierto grado de aplanamiento debido a la posición uterina y al desarrollo de las piernas.
Si su hijo es mayor de 3-4 años y tiene un pié diferente a otro o se queja de calambres o cansancio excesivo o si un familiar ha tenido pies planos, se debe consultar con un podólogo especialista.
ANDAR DE PUNTILLAS
Los niños que empiezan a andar temprano suelen andar de puntillas, pero después de 6 meses se debe corregir. Si persiste, es conveniente consultar con el especialista para descartar problemas neurológicos o músculo esqueléticos.
PIERNAS ARQUEADAS
Debido a la posición uterina, los niños al nacer tienen las piernas arqueadas. Normalmente esta tendencia desaparece entre los 2-3 años. Si pasados los 3 años persiste, debería consultarse con el especialista.
PIERNAS EN X
Forma parte del desarrollo normal del niño, desde los 2 años hasta los 6-7 años, si se acompaña de dolor o caídas frecuentes, o una pierna es diferente a la otra, es conveniente consultar al especialista.
ANDAR METIENDO LOS PIES (marcha en adducción)
Al igual que el resto de las alteraciones, existe un componente genético que condiciona este proceso. Un cierto grado de adducción se puede considerar normal, aunque la tendencia suele desaparecer a los 7-8 años.
Si el niño nace con los dedos mirando hacia dentro y el pié adopta forma de C mirando desde la planta, se recomienda consultar con el especialista cuanto antes para corregir la desviación.
Al correr, lo que sucede en la mayoría de los deportes, la carga que reciben los pies se multiplica dos o tres veces dependiendo de la velocidad. Esta sobrecarga necesita cuidados especiales para evitar lesiones.
El uso de calzado adecuado a la actividad deportiva es fundamental y la mayoría de las veces son necesarias plantillas a medida para control biomecánico y mejora de amortiguación.
TIPO DE LESIONES DEPORTIVAS
Según el tipo de deporte y el movimiento que se realiza existe mayor predisposición a determinadas lesiones.
LESIONES POR APLANAMIENTO REPETIDO DEL PIÉ
El aplanamiento continuado de los arcos del pié (sobrepronación) en deportes de carrera continua como maratón y cross, entre otros, provoca tensión en la fascia plantar y en los tendones.
Zapatillas en mal estado y correr en superficie dura o irregular aumentan la posibilidad de lesionarse. Lesiones como fascitis plantar, tendinitis aquilea y periostitis son debidas a la sobrepronación.
LESIONES POR SALTO REPETIDO
Al saltar, las cargas se transmiten a la parte anterior del pié, en vez de a toda la planta. Deportes como baloncesto, balonmano y voleibol, aumentan el stress en la parte anterior del pié, pudiendo causar fracturas de “stress” en los metatarsianos.
LESIONES POR MOTIVOS LATERALES
Deportes como tenis, raquet,… requieren cambios de dirección muy rápidos. Con estos movimientos las articulaciones sufren más pudiendo provocar la rotura de ligamentos. Los esguinces de tobillo en diferentes grados son típicos en estos deportes.